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El hombre, que amenazó con suicidarse, zarandeó y empujó a su pareja en presencia de sus hijos.
Comentario de La Asociación de Padres de Familia Separados de Asturias: En general, en nuestra humilde opinión, creemos que los problemas, nunca se pueden solventar añadiendo más problemas, sabemos también que es fácil aconsejar desde fuera, pero puede ser lo mismo de fácil, pensar antes de actuar de manera nada deseada por quienes, de nuevo, repetimos, en general, repudiamos ciertas actitudes alejadas del diálogo, porque después, casi seguro, habrá excepciones, todas las personas se arrepienten de lo hecho y se dan cuenta, que no les ha conducido más que un problema añadido al que antes podían tener.

Es fácil decírlo pero hay que tratar de tener siempre la cabeza fría por mucho daño que te hagan. Y hacer esto delante de los hijos es negativo.
Hay situaciones muy complicadas que en ningún caso justifican diversos comportamientos, pero hay que contar hasta diez, para dar tiempo a la mente a pensar y no actuar por impulsos que luego como bien decís, trae más problemas.
No hay excusa que valga frente a la violencia y hago mias las palabras de la APFS ASTURIAS: “Condenó todo tipo de violencia venga de donde venga”
Me uno a la condena de toda la violencia
Totalmente condenable. La violencia no tiene género. Ahora… Voy a decir lo mismo que dicen los medios cuando el caso es alreves.
«Pobre hombre, lo que estaría sufriendo y aguantando para llegar a este extremo. Seguramente estaría maltratado psicológicamente y tendría problemas psicológicos ….. Y bla bla bla»…
Sigo condenando el hecho, pero cabe la otra posibilidad… O al ser hombre no cabe la otra posibilidad?
La violencia siempre será condenable, pero entiendo que en algunos casos pueden ser fruto de una violencia silenciosa, prolongada, difícil de demostrar e impune a ojos de la justicia : La tortura sistemática y sicológica.
NUNCA, NUNCA, NUNCA justificaré el uso de violencia alguna. No es la solución. Y jamás debemos permitir que la exaltación nos lleve a ese tipo de comportamientos delante de los niños. Ellos tienen que quedar al margen de todo. No sé si tenía razones para hacer eso, ni el grado de tensión al que le habían sometido, pero con esa actuación perdió en un momento cualquier razón que tuviera para tomar medidas legales para reclamar sus derechos.
NO a la violencia de cualquier género. Las cosas así sólo se empeoran para tod@s.
Me uno al comentario de la asociación repudiando ciertas actitudes. Ahora bien, cuando una mujer (tu pareja o tu expareja) te zarandea, absolutamente nadie te ayuda. Y digo NADIE. Ni los testigos, ni la policía o la guardia civil que directamente te trasladan su impotencia ante la situación, ni la ley que de manera muy injusta le protege a ella incluso cuando es la agresora. Así está el patio… No a la violencia de cualquier tipo, y pedirles a nuestros que dejen de sobar la muy desgastada palabra «igualdad», y que comiencen a aplicarla de verdad.