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Un artículo desgarrador que desvela sin tapujos la triste realidad judicial, política y social en materia de familia.
Te revuelve las tripas de rabia leerlo pero creo que es tremendamente necesario por duro que sea.
Darte cuenta (como dice el padre de Olivia) de que una vez más “el odio por la ex pareja es infinitamente superior al amor por su propia hija”.
Terrible y estremecedor.
Madre mía que tristeza. Tristemente una realidad que nunca debió haber ocurrido, como tantas y tantas otras. ¿Cambiará esto alguna vez? Como bien dice Ángel Velasco, desgarrador, terrible y estremecedor.
Que triste, claro que si. Cuantas cosas quizás se podrían haber evitado en tantos casos. Ojalá podamos algún día disfrutar de una vida donde la violencia no esté presente
Tiene toda la razón,
Una madre no tiene por qué ser considerada mejor, de oficio, que un padre.
De hecho, la mayoría de asesinatos de niños los cometen sus madres.
Sin contar con los secuestros o la imposición de convivencia con nuevos compañeros sentimentales,
que no son su padre y que en consecuencia no se van a implicar en la educación del niño
o en casos graves, se puede llegar a situaciones de maltrato,
ante la impotencia de un padre biológico.
Efectivamente, a eso que llama abusivamente justicia,
todavía le queda mucho para merecerse el nombre.
Siempre se llega tarde. Y parece que no se aprende.